Algo se murió en Praga

Algo se murió en Praga

La derrota del Sevilla supuso el fin de un ciclo para los hispalenses, que se despiden de su competición fetiche tras una nefasta eliminatoria

Otra derrota frente a un equipo en descenso
Horas decisivas para la vuelta de Monchi al Sevilla
Con la difícil tarea de mantenerse enchufado en todos los frentes

La eliminación ante el Slavia de Praga no fue la soñada por los sevillistas. Tras un empate surrealista en la ida, los checos se llevaron la eliminatoria en el penúltimo minuto de la prórroga tras tener el Sevilla el pase en su mano. La cabezonería de Machín en cuanto al sistema del equipo le ha costado el puesto después de le eliminación europea, cogiendo Caparrós el mando del banquillo.

Anulados

Tras más de cinco años invictos en Europa League, los hispalenses cayeron ante un rival teóricamente inferior que hizo lo que quiso con ellos. El tempranero gol de los checos después de un saque de esquina, de cuya ejecución deberían tomar notas los jugadores del Sevilla, fue un jarro de agua fría, pero Ben Yedder anotó el tanto psicológico desde los once metros. El penalti provocado por Promes fue la guinda a una gran primera mitad del holandés, que fue el mejor del encuentro.

Los jugadores del Slavia secaron a las piezas claves del Sevilla, como Banega o Navas, e impidieron que el centro del campo conectara con los delanteros en casi todo el encuentro. El papel del argentino fue creciendo conforme avanzaba el partido y las fuerzas se agotaban en el bando checo, pero sin llegar a tener un papel fundamental en ningún momento. Por su parte Navas fue el centro del ataque sevillista en la primera mitad, ya que los jugadores rojiblancos basaban su ataque en mandar balones largos al palaciego, que la defensa se encargaba de cortar.

El cansancio se hizo presente en Praga y la baza de jugar por la banda derecha fue inútil. Sin más ideas en ataque, los de Machín fueron un títere en manos de su rival. En defensa Navas estuvo lento y provocó el penalti del dos a uno, que puso cuesta arriba una eliminatoria ya complicada de por sí.

Un muro roto

Encajar cuatro goles es un varapalo necesario para que la directiva se diera cuenta del mal momento que pasa la defensa sevillista. Tras el mal partido de Mercado ante la Real Sociedad, Machín optó por Kjaer, Sergi y Carriço en la zaga. El danés no tuvo su noche y se marchó entre lágrimas tras no despejar bien el balón que supuso el último gol. Su nivel está dejando mucho que desear en estos últimos partidos tras una buena temporada, al igual que el de muchos miembros del equipo. Sergi Gómez sigue a un nivel paupérrimo comparado con el mostrado a lo largo de este año, aunque ayer fue de los más seguros atrás. La inexperiencia es el mayor problema del ex celtiña, que ha sido convocado para la Selección pese a sus últimos partidos.

Pese a esto, uno de los mayores problemas del Sevilla está siendo la portería. Vaclik lleva varios partidos por debajo de su nivel, puede que por cansancio físico o por lastre psicológico. En su vuelta a la República Checa, pudo hacer más en dos de los goles del Slavia, pero sin éxito. Uno de los problemas del meta sevillista es no tener un sustituto de nivel, lo que lo obliga a jugar muchos partidos. Casi todos los encuentros de Europa League sumados a los de Liga son una carga que la nueva dirección deportiva debe solucionar.

Algo de luz

Pocos jugadores se salvan de la quema en un encuentro roto de principio a fin, destacando a Quincy Promes. Su desequilibrio fue determinante para que los hispalenses siguieran vivos en un encuentro que no llegaron a dominar en ningún momento, gracias al buen papel defensivo de los checos. Con la salida de Machín, Caparrós podría optar por colocarlo como extremo, su posición natural, donde es posible que destaque más que en el carril. Otro de los pocos jugadores que se salvan del día de ayer es Munir, autor del segundo tanto.

El ex del FC Barcelona se ha ganado a pulso la titularidad por encima de André Silva, desaparecido absolutamente en el partido de ayer, a base de ganas y goles. Pese a no tener la calidad de un mediapunta ni la puntería de un delantero centro, su partido lo coloca entre los mejores del partido en Praga. Pudo conectar el centro del campo con la delantera, algo que no hizo Ben Yedder, y con el cambio de esquema que puede proponer Caparrós, podría sustituir a Sarabia en la mediapunta. Franco Vázquez supo aguantar la pelota en los momentos finales de la prórroga y anotó el tercer tanto, aunque de nada valiera al final, dando un poco de estabilidad al Sevilla. Con Banega perdido completamente, los minutos de Vázquez fueron claves para evitar una debacle aún mayor.

Ahora o nunca

La eliminación europea deja muchas dudas en cuanto al futuro del conjunto hispalense, con Machín en la calle y Caparrós al mando a falta de 11 jornadas para que acabe la Liga. La destitución del soriano es fruto de un mal juego en los últimos meses, aparte de un planteamiento nefasto en muchos de los partidos. La Champions se antoja lejana y la Europa League complicada, pero la eliminación servirá para que los jugadores se centren en la única competición que les queda. Once jornadas para ver si esta temporada puede ser de las más catastróficas de la historia reciente del Sevilla, como lo ha sido la noche de Praga.





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